Presionar ENTER para activar modo de accesibilidad Presionar ENTER para desactivar modo de accesibilidad
Gustavo Martínez
01 de Septiembre del 2011

Compromiso con Dios y Su Obra

Hemos enfrentadomuchas pruebas en el año que se ha ido, pero con plena confianza podemos decir que el Señor ha sido fiel y ha sostenido de manera sobrenatural la Obra alrededor del mundo. El año que pasó pudimos llegar a Malasia (en Asia) y Ghana (en África). Junto a los compañeros de la Obra hemos visitado muchos países y continuamente abriendo muchos lugares de congregación.

 

También hemos podido ver cómo Dios ha obrado en nuestra vida llevando nuestra voluntad a una rendición total, aprendiendo a vivir las palabras del apóstol cuando dijo: “Ya no vivo yo, más vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20), y en ese aprendizaje Dios preparó nuestra vida para llevarnos a un compromiso con Él, inspirándonos a que este año el lema de trabajo sea COMPROMISO 2011.

 

Compromiso, significa una obligación contraída por medio de un acuerdo o convenio entre dos o más personas. Dios espera un verdadero compromiso con Él, ya que si observamos la condición de la Iglesia de hoy se puede notar una ruptura en gran escala de todo compromiso para con Dios.

 

Todos en la vida hemos hecho compromisos de cualquier índole, algunos los hemos respetado y cumplido, pero han habido otros que no lo han respetado ni cumplido. Los compromisos que cumplimos nos traen satisfacción y beneficio; pero los compromisos que incumplimos o dejamos a medias, nos traen vergüenza y pérdida.

 

Sin embargo, el compromiso en la vida es algo importante y necesario, y es lo que marca la diferencia entre la mediocridad y la excelencia, y lo que le da a la vida una sensación de plenitud. El no compromiso solamente nos conduce a la indiferencia y al abandono.

 

El temor al compromiso es una verdadera epidemia en el mundo de hoy. Parece existir una resistencia del ser humano hacia toda forma de compromiso. El compromiso implica elegir algo en detrimento de otras cosas y eso, no nos gusta. El hombre quiere estar abierto a todas las opciones. Muchos se casan sin pensar en el matrimonio como un compromiso de por vida, sino como algo que se prueba y si no funciona, se deja.

 

El compromiso una vez asumido, es un camino sin retorno. Si bien es cierto que nos exige renuncia y sacrificio también nos asegura una gran recompensa (Mateo 25:21). El compromiso es algo más que un conocimiento intelectual. Para que el compromiso sea verdadero y efectivo, tiene que alcanzar todo nuestro ser, no podemos comprometer una sola área de nuestra vida, se trata de todo o nada.

 

En la decisión de comprometernos con el Señor ha de estar involucrada nuestra mente (debemos entender de qué se trata), nuestro corazón (necesitamos sentir lo que hacemos), y nuestra voluntad (hemos de querer hacerlo con todas nuestras fuerzas). El compromiso que se toma con Dios sin involucrar todo nuestro ser no es válido ni duradero.

 

Apreciados hermanos y compañeros, les invito a que mantengamos firmemente nuestro compromiso con Dios, y redimamos el tiempo que nos queda siendo consecuentes al llamado de Dios. Él ha hecho compromiso con nosotros y todo lo que nos ha prometido lo ha cumplido y sostenido, es a nosotros que nos conviene mantener el compromiso con Dios; puesto que lo que recibiremos de su mano, no será otra cosa más que bendición.

Comentarios

Impacto Evangel√≠stico es una publicaci√≥n oficial del Movimiento Misionero Mundial con 50 a√Īos de circulaci√≥n en el mundo entero, editado en seis idiomas. El contenido, con reportajes, testimonios, historias e informaci√≥n, est√° orientado a edificar la vida de nuestros lectores.

Enlaces