El pueblo de Israelquería ser similar a las demás naciones, querían tener su propio rey. Dios ministraba directamente a través de Samuel, el profeta había envejecido, y sus hijos no andaban en el temor de Dios.
Samuel llevó esa queja a Dios, le pareció muy grave. Dios dijo a Samuel: “No te han desechado a ti, sino a mí, me han desechado, para que no reine sobre ellos”(1 Samuel 8:7). Renunciaban prácticamente al gobierno de Dios y pedían ser gobernados directamente por los hombres. Era un cambio muy drástico, pero a veces eso es lo que el hombre prefiere, no ser guiado por Dios sino por los hombres, pensando que el hombre lo haría mejor.
El pueblo más tarde se dio cuenta que más que un error era un pecado. Samuel vio que el pueblo se atemorizó, les dice: “No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón”(1 Samuel 12:20).
Dios no es como los hombres, Él cuando perdona olvida nuestra maldad, “sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados”(Miqueas 7:19). Si ha fallado a Dios lo mejor es que se detenga, haga un alto en su camino, vuelva arrepentido, y comience a servirle de verdad con sinceridad y de todo su corazón.
Samuel les sigue diciendo: “No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades”(1 Samuel 12:21). El verso 25 dice: “Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis”.
La Biblia dice: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”(Proverbios 28:13). En 1 Samuel 12:24 les dice: “Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros”. Tenemos que servirle de verdad y de corazón, el solo hecho de pasar por alto nuestro pecado, vale la pena, estamos endeudados eternamente para servirle, para adorarle, para alabarle, para obedecerle en todo lo que Él diga a través de su Palabra, porque Él derramó su sangre para redimirnos.
La epístola a los Hebreos 12:28 nos dice: “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia”.No éramos nada, no merecíamos su gracia ni su amor, pero nos hizo merecedores, nos hizo dignos por su misericordia y nos dio un reino inconmovible. ¡Aleluya!.
Inicia sesión para poder dejar tu comentario.
SPOT XXII CONVENCIÓN NACIONAL EN EL PERU - ESTADIO SAN MARCOS
SPOT CONVENCIÓN NACIONAL 2012
BETHEL INFORMA - JÓVENES DE LA IGLESIA DE ESPAÑA DISFRUTARON DE TRES DÍAS DE ACTIVIDAD
mmm antwerpen
El Noviazgo Cristiano (Rev. Aris Solis)
SPOT XXII CONVENCIÓN NACIONAL EN EL PERU - ESTADIO SAN MARCOS
SPOT CONVENCIÓN NACIONAL 2012
BETHEL INFORMA - JÓVENES DE LA IGLESIA DE ESPAÑA DISFRUTARON DE TRES DÍAS DE ACTIVIDAD
mmm antwerpen
El Noviazgo Cristiano (Rev. Aris Solis)