06 de Enero del 2012

Someteos, pues, a Dios…

Someterse significa renunciar voluntariamente al control de nuestra vida. Y el sometimiento es aquello que más nos cuesta cumplir ya que,

Someterse significa renunciar voluntariamente al control de nuestra vida. Y el sometimiento es aquello que más nos cuesta cumplir ya que, por naturaleza, los seres humanos no nos gusta someternos a nadie. Pero en la vida cristiana y en el ámbito espiritual, es la llave que abre la puerta a las bendiciones de Dios.

 

La Biblia nos dice en Santiago 4:7, leemos: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.”Seguramente todos anhelamos mantener una vida de bendición y que el enemigo no pueda acercarse a nosotros, pero para que esto ocurra necesitamos dar el primer paso y éste es someternos a Dios.

 

La epístola de Filipenses 2:8 dice de Cristo que “se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz”. Al someterse a la voluntad del Padre, se despojó a sí mismo para que la voluntad de Dios pudiera cumplirse a través de su vida, muerte y resurrección. Él asumió vivir aquí como hombre dispuesto a someterse y a estar sin riqueza, posición, estatus e incluso, sin aceptación de los suyos pues fue rechazado por ellos.

 

Someternos a los planes de Dios puede significar sacrificar a nuestros seres queridos, bienes, reputación, comodidades, conveniencias, caprichos, como también esas cosas que deseamos y por las cuales hemos hecho planes.

 

Cristo dijo en Mateo 6:19-24, que las aspiraciones, deseos y búsquedas dependen del tesoro que tienen y dónde lo tienen, y lo que se atesora depende de las perspectivas o de la visón interna que se tenga de la vida, de acuerdo a los valores bíblicos y eternos. Aferrarse a estos valores espirituales determinará los objetivos que uno tenga y lo que estemos dispuestos a sacrificar para poner en primer lugar al Señor y poder estar libres para seguirlo, libres para tomar su cruz sin considerar el costo que esto conlleva.

 

Tomar su cruz, para el cristiano significa morir a los deseos y a la voluntad personal en completa sumisión a Dios e ir a hacer lo que Él nos pida.

 

Que Dios nos ayude en este año a someternos plenamente a Dios y a cumplir su propósito en nuestras vidas. Este sea un año de SOMETIMIENTO 2012.

 

 

Que Dios nos ayude en este año a someternos plenamente a Dios y a cumplir su propósito en nuestras vidas.