Presionar ENTER para activar modo de accesibilidad Presionar ENTER para desactivar modo de accesibilidad

Envía tu saludo

Rodolfo González
30 de Enero del 2015

La Voluntad de Dios

Rev. Rodolfo González Cruz

“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.”  Juan 5:30.

Jesús dijo: “No busco mi voluntad”, Él no vino obligado a la tierra, Él vino para hacer la voluntad del Padre. Jesús dice: “Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta” (Jn. 7:16-17).

Jesús dijo: “Porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre” (Jn. 5:30). Siendo Dios se humanizó, y fue atacado por Satanás, lo atacó para doblegarlo. Pero el Hijo siempre se sometió a la voluntad del Padre y no le permitió ni un milímetro al diablo.

Para hacer la voluntad de Dios tenemos que orar y llorar. Si usted está en comunión van a ocurrir cosas grandes y maravillosas, tiene que entrar al Lugar santísimo. Cuando Cristo murió en la cruz del calvario, “el velo del templo se rasgó por la mitad” (Lc. 23:45), ese velo separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo, y solamente el sumo sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo. Ahora como sacerdotes de Cristo, podemos llegar a ese lugar a clamar y a gemir a través de nuestra oración, hagamos que el brazo de Dios se mueva a nuestro favor.

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lc. 9:23). No carguemos la cruz ni en el cuello ni en el hombro; hay que cargar la cruz del sacrificio, del sufrimiento, del padecimiento, de entrega.

“La voluntad de Dios es vuestra santificación” (1 Ts. 4:3). Santificación es entrega y consagración a Dios, a la voluntad de Dios.

La voluntad de Dios es que oremos, que leamos su Palabra y que la vivamos, para que la obedezcamos. El Señor dijo: “No todo el que dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre” (Mt. 7:21). La voluntad del Padre es que obedezcáis la Palabra, en otra parte dice: “El que no me ama, no guarda mis palabras; y las palabras que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió” (Jn. 14:24).

“Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mt. 7:22-23).

“Preguntad por las sendas antiguas (donde está la voluntad de Dios), cuál sea el buen camino, y andad por él” (Jer. 6:16), no es la senda nueva que algunos quieren inventar, gente sin experiencia, sin madurez, sin testimonio, sin entrega.

La Palabra profética nos dice que: ¡Cristo viene pronto!, pero esta Obra no puede caer en manos de líderes que hacen cualquier cosa por quedar bien con todos, que son amigos de todo el mundo. Es mejor no ser amigo de todo el mundo. Dios está buscando un pueblo que haga su voluntad. Amén.

 

Comentarios

  • Impacto Evangelístico
  • Impacto Evangelístico
  • Impacto Evangelístico

Impacto Evangelístico es una publicación oficial del Movimiento Misionero Mundial con 50 años de circulación en el mundo entero, editado en seis idiomas. El contenido, con reportajes, testimonios, historias e información, está orientado a edificar la vida de nuestros lectores.

Issuu

issuu.com/impactoevangelistico.net

Visualiza en 7 idiomas nuestra edición digitalizada

Ordenadores y Móviles