Actividad gloriosa en Centroamérica donde hubo bautismos en el Espíritu Santo, sanidades y muchas vidas dieron un paso de fe aceptando a Dios en sus corazones. Se reunieron alrededor de tres mil quinientas personas.
Bajo el lema Compromiso 2011, desde el 5 al 9 de julio, se llevó a cabo la Convención Nacional del Movimiento Misionero Mundial en Costa Rica, la que se realizó en la ciudad de Liberia, provincia de Guanacaste. Se contó con una asistencia de alrededor de tres mil quinientos hermanos en representación de las diferentes iglesias del país.
Desde la primera noche la gloria del Señor se hizo manifiesta ministrando a las vidas, hubo bautismos en el Espíritu Santo, sanidades y un precioso grupo de personas dieron el paso de fe aceptando en sus corazones a nuestro Señor Jesucristo.
Asimismo, se contó con la visita del Rev. Gustavo Martínez, Presidente Internacional; Rev. José Arturo Soto, Vicepresidente Internacional de la Obra; Rev. Manuel Zúñiga, Supervisor Misionero de Centroamérica; Rev. Alcides Ramea, Supervisor Nacional de Panamá; Rev. Ernesto Moreno, Supervisor Nacional de Nicaragua; y el Rev. Carlos Guerra, Supervisor Nacional de Estados Unidos. Además nos acompañaron los oficiales de la obra en Panamá, así como un precioso grupo de hermanos de Nicaragua y de Honduras.
La Palabra del Señor fue ministrada por el Rev. Gustavo Martínez, Rev. José Soto, Rev. Alcides Ramea, Rev. Manuel Zúñiga, Rev. Ernesto Moreno, Rev. Carlos Guerra, en el culto de jóvenes, ministró la Palabra el Rev. Andrés Jan Francois (líder nacional de jóvenes en Panamá).
Por otra parte, en el culto misionero, se realizó la promoción de obreros, donde se reconocieron a 18 Predicadores Laicos, 18 Predicadores Licenciados y 16 Ministros Ordenados.
Se realizó una preciosa reunión de obreros, donde asistieron cerca de 250 pastores de todo el país, el Rev. José Soto dio palabras de ánimo, y el Rev. Gustavo Martínez compartió la Palabra del Señor. En esta reunión todos los obreros oraron por el Supervisor Nacional de Costa Rica, Rev. Juan Castillo y su esposa, María de Castillo, quienes estaban cumpliendo 40 años de matrimonio.
Fue un evento marcado por el Espíritu Santo, motivando a mantener los altos estándares de santidad, moral y disciplina que ordena la Palabra de Dios.
Damos gracias a Dios por el avance de la Obra en Costa Rica, pues a pesar de las pruebas y las luchas se siguen estableciendo obras nuevas.