A 3,028 metros sobre el nivel del mar, en la sierra de Perú, la Obra congregó a 20 mil cristianos. Tres días de un encuentro con el Señor y avivamiento espiritual.
El Estadio Rosas Pampa, emplazado en el corazón de la ciudad de Huaraz, una de las más importantes de la sierra del Perú, se convirtió en Casa de Dios y Puerta del Cielo del 6 al 8 de octubre pasado cuando se realizó con marcado éxito la Confraternidad Nacional del Movimiento Misionero Mundial del Perú. La celebración, histórica porque se efectuó a 3,080 msnm. y con la presencia de 20,000 personas, significó además un nuevo encuentro del pueblo peruano con la gloria del Todopoderoso y una fiesta espiritual en la que se manifestó la presencia de Jesucristo.
Fuera del terreno religioso, en el ámbito social, la Confraternidad Nacional del MMM del Perú se destacó porque la Obra de Dios continuó alcanzando un gran reconocimiento de parte de las autoridades políticas y civiles peruanas. En esta oportunidad, el presidente Regional de Ancash, César Álvarez, y el burgomaestre de Huaraz, Vladimir Meza, hicieron pública su gratitud a la loable labor difusora de valores de la Iglesia, y el trabajo evangelizador del reverendo Rodolfo González Cruz, Oficial Internacional del MMM, en el marco del segundo día del servicio de la Confraternidad.
Del mismo modo, el evento sobresalió cuando hombres y mujeres, de todas las edades y seguidores de Jesucristo, marcharon el viernes 7 de octubre por las calles de Huaraz, el centro del Callejón de Huaylas, para demostrarle a la población huaracina que existe un Dios vivo, poderoso y capaz de los milagros más impensados. El desplazamiento, encabezado por los principales miembros de la Obra en el Perú, sirvió también para repartir la revista Impacto Evangelístico a los transeúntes. De esta forma, la Iglesia testimonió el cambio que ejerce el Espíritu Santo en el ser humano, en la familia e inclusive en la colectividad.
Por otro lado, y aprovechando la efervescencia espiritual que se vivió con motivo de la Confraternidad Nacional del Movimiento Misionero Mundial del Perú, ciento nueve hermanos descendieron a las aguas del bautismo en el tercer día de actividades en el futuro local del templo en la ciudad altoandina. La ceremonia de este sacramento establecido por nuestro Señor Jesucristo en las Sagradas Escrituras contó con la presencia del reverendo Luis Meza Bocanegra, Supervisor Nacional de la Obra en el Perú, quien estuvo acompañado por los pastores Juan Espíritu y Teófilo Estrada.
De este modo, en medio de una gran expectativa, se desarrollaron los diversos servicios en los que innumerables cánticos, especiales, testimonios y palabras de fe engalanaron las tres jornadas espirituales. Sin embargo, en estricto, lo más valioso en cuestiones dogmáticas, respecto a la Palabra de Dios, fue la disertación expuesta en la jornada inaugural por el Presidente Nacional del Movimiento Misionero Mundial en el Perú, reverendo Rodolfo González, quien hizo una clara advertencia sobre las consecuencias del pecado sobre la humanidad.