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27 de Febrero del 2019

CRÓNICAS Y SIGNIFICADO DEL NOMBRE MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo…” Mateo 28:19

  • CRÓNICAS Y SIGNIFICADO DEL NOMBRE MOVIMIENTO MISIONERO MUNDIAL

Por Rev. Álvaro Garavito

El Movimiento Misionero Mundial ha cumplido 56 años desde su fundación y su trabajo ha sido misionero, un trabajo notable por toda la Tierra.

El fundador de esta Obra es el Rev. Luis M. Ortiz, Siervo de Dios, de profesión periodista, comunicador, maestro, escritor y poeta. Nació en Puerto Rico el 26 de setiembre de 1918, entregó su vida a Cristo a los 10 años y empezó a predicar a los 13 años, aproximadamente. Después de terminar sus estudios secundarios trabajó para el periódico El Mundo, en San Juan, la capital, pero no fue por mucho tiempo, porque renunció para dedicarse con ahínco a los estudios teológicos y así servir al Señor en el santo ministerio.

En el año 1943, a los 25 años de edad, se casa con la hermana Rebecca Hernández Colón, fruto de este matrimonio nacieron dos hijas. El mismo año viajan como misioneros a República Dominicana, y un año después a Cuba, donde trabajaron por espacio de 16 años y dejaron establecido un buen grupo de iglesias en aquella isla.

En 1960, por orden del Señor regresan a Puerto Rico y continúan orando por el nombre que tendría esta gran Obra. Fue hasta el 13 de febrero de 1963 cuando quedó registrado en Washington D.C., capital de Estados Unidos, el nombre “Movimiento Misionero Mundial”, Obra de carácter internacional con sede en Puerto Rico.

Con su ministerio, este hombre de Dios llegó a difundir el Santo Evangelio en 47 países. El 25 de setiembre de 1996, un día antes de cumplir 78 años, este incansable misionero que viajó por distintas partes del mundo, en su último viaje misionero fue llevado a la presencia de Dios.

Para definir el nombre de la Obra que se emprendería, un grupo de hermanos oró por mucho tiempo. Unos dijeron que esta Obra tenía que estar en movimiento; otros, que debía ser misionera; y todos concluyeron que debía ser mundial. Así fue como nació el Movimiento Misionero Mundial.

¿Por qué Movimiento? Movimiento es la acción de mover y el efecto que se genera; todo lo que tiene vida se mueve; lo que está muerto no remueve ni un pozo de agua, no importa que tan pura sea, si no tiene movimiento se daña, se llena de sapos, de larvas y hasta de serpientes. Un cuerpo, si está vivo, tiene que estar en continuo movimiento; nuestro corazón mantiene un movimiento ininterrumpido hasta la muerte y eso hace que la sangre se distribuya y lleve nutrientes a todo el cuerpo. El día que nuestro corazón deje de moverse, se produce nuestra muerte. ¿Qué tiene que ver esto con lo espiritual? Mucho, porque la palabra movimiento y la palabra misionero son inseparables, no puede haber un misionero estático, estancado o muerto, el movimiento tiene que estar entrelazado con la obra misionera, no puede haber un misionero inmóvil ni un movimiento si no es misionero. La Palabra de Dios nos dice en Lucas 24:49: “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en Jerusalén, hasta que seáis investidos del poder de lo alto”. Y en el libro de Hechos 1:8, la Palabra de Dios nos señala lo siguiente: “Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la Tierra”.

En Hechos 8:1 dice: “En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén”. Acomodada, aquietada y encerrada, “… y todos fueron esparcidos”; ¿para dónde corrieron?, para los lugares que el Señor les había dicho; la Palabra dice: “… y fueron esparcidos por las tierras de Judea y Samaria, salvo los apóstoles”, porque ellos no se fueron  voluntariamente. La comodidad impide la visión, impide que la persona reflexione y reaccione ante el dolor de otro, la comodidad estorba muchas cosas, pero ellos no querían ir; por eso, Dios trajo una persecución en Jerusalén, y por esa persecución salieron huyendo para Judea y Samaria.

¿Qué sucedió entonces?, que entraron en movimiento; porque la iglesia se había quedado estancada, había perdido el nombre, la visión; pero viene la persecución y llega el movimiento a Judea, entra el movimiento a Samaria y, ahora, al mundo entero. Iban corriendo por todas partes y no cesaban de predicar de Jesucristo. Fueron esparcidos a las ciudades que el Señor les había dicho, entraron en movimiento y pusieron en práctica la obra misionera. Dios le dio la misión y la visión a esta Obra, por eso a cada persona que llega con ciertas condiciones la capacitamos, y luego la ponemos en un lugar, para que gane almas para Cristo; por eso somos un movimiento, corremos a invertir en la obra misionera.

¿Por qué mundial?, porque el Señor nos mandó a predicar a todo el mundo. No somos una iglesia local o nacional, somos parte de un movimiento de Pentecostés que comenzó el día que descendió el Espíritu Santo, entonces somos de envergadura mundial. Tenemos que ir a todas las naciones del mundo.

En 56 años hemos establecido iglesias sobre 70 países, más de 9000 congregaciones en los cinco continentes y un cuerpo ministerial sobre los 10 000 obreros, y hoy estamos transmitiendo al mundo entero la Palabra del Señor por medio de varios satélites y la televisión, la radio, la internet y la prensa escrita. Difundimos miles de mensajes que se transmiten diariamente y llegan a lugares remotos, donde hay personas que necesitan y esperan su alimento espiritual. Estamos haciendo una guerra a las huestes infernales en los lugares celestes con la Palabra de Dios, que avanza y atraviesa el mundo. Eso se llama movimiento, eso se llama misionero, eso se llama mundial. Creemos en la santidad interna y externa, creemos que sin testimonio y sin santidad, nadie verá al Señor (Heb. 12:14).

¡Seguiremos adelante!, ¡avanzando!, ¡cruzando fronteras, ciudades, naciones!, ¡a través de los medios de comunicación!, ¡predicando la verdad!

 

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Impacto Evangelístico es una publicación oficial del Movimiento Misionero Mundial con 50 años de circulación en el mundo entero, editado en seis idiomas. El contenido, con reportajes, testimonios, historias e información, está orientado a edificar la vida de nuestros lectores.

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