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09 de Enero del 2020

NUNCA OLVIDAR SU CONDICIÓN

Ser madre involucra una gran transformación en la vida, pero eso no puede ser óbice u obstáculo para llevarla a olvidarse de sí misma. Antes de ser madre, la persona ya es una mujer y esa condición debe permanecer siempre latente.

  • NUNCA OLVIDAR SU CONDICIÓN

A menudo cuando se pregunta a una madre con hijos pequeños sobre las actividades que hacían antes de estar embarazada terminan contestando: “Oh, no lo he hecho, desde que me convertí en madre”.

En efecto, cuando una mujer se convierte en madre, muchas dejan de lado sus intereses por una temporada o mucho más, sin tener en cuenta que puede ser una gran madre, sin dejar de ser una gran mujer. El artículo “Ser madre sin dejar de ser mujer”, publicado en el portal Mejor con Salud, menciona una serie de consejos para todas las mujeres que pasan este proceso en la maternidad que es, sin duda, la combinación más difícil para una esposa, sobre todo cuando tiene el primer hijo.

La perspectiva que la sociedad ha creado e impuesto a las mujeres a lo largo de los siglos se simplifica en la siguiente frase: “Primero, los hijos; segundo, la pareja; y tercero, ella”. Es decir, en el papel de madre, la mujer debe sacrificar sus metas, deseos y tiempo para cumplir con el rol que la sociedad ha marcado como el «deber ser» de una madre. En otras palabras, invierte el orden de ser mujer y madre para convertirse en madre y después mujer.

Si una mujer se sacrifica por el bienestar de sus hijos, entonces la sociedad dirá que es la mejor madre del mundo. Sin embargo, tal vez no juzgue del mismo modo si de vez en cuando la mujer decide darse un tiempo para ella. Antes de ser madre, la persona ya es una mujer. Eso implica ser la persona que siempre ha sido, que le gusta y que le gustaría ser. Para muchas, ser madre es una gran bendición. Participar en el proceso de creación de una nueva persona es milagroso.

No obstante, también es una labor que exige de una gran dedicación, pues el pequeño depende totalmente de su madre para sobrevivir. De hecho, se dice que cuando una mujer es madre, sus preocupaciones se multiplican por dos. Por un lado, es positivo puesto que el nivel de eficiencia se eleva. Sin embargo, por otro lado, el nivel de ansiedad puede incrementarse demasiado y ser dañino para la salud. Así, la madre en su afán por cuidar de la mejor manera a su bebé, puede que olvide sus propias necesidades, aquellas que eran más sencillas de satisfacer antes de la llegada de los hijos.

Por supuesto, no hay que irse hacia los extremos: sacrificarse en demasía o abandonar a los hijos. Ambos casos son negativos tanto para los hijos como para la madre.

EL EQUILIBRIO ES LA CLAVE

Para saciar las necesidades individuales es preciso la mujer recupere los espacios individuales, delegue tareas y ceda algunas responsabilidades. Sabemos que las madres son tan capaces que podrían hacerlo todo por ellas mismas; no obstante, tales conductas salvadoras o rescatistas no suelen conducir a estados saludables, sino todo lo contrario. Por eso, es necesario buscar la manera de conciliar las obligaciones con las necesidades.

La mujer no estás sola, puede apoyarse en su pareja, en sus familiares y amigos para hacer frente a los retos de la maternidad, en lugar de sacrificarte totalmente. Puede que llegue a sentirse culpable por pensar un poco en sí misma y no en los hijos o esposo. Pero también debe recordar que, como cualquier otra persona, debe cuidarse y dedicar un tiempo a sus propias necesidades. Esto es de vital importancia, pues, para ser mejor madre, debe empezar a cuidarse de si misma.

Aunque tenga miles de actividades por hacer, la mujer debe organiza sus horarios. No necesita desaparecer por horas para darse un respiro. De hecho, puede planificar unos breves 10 minutos para estar sola o salir a caminar. Otra opción rápida y sencilla es hacer respiraciones profundas y conectarse consigo misma. Es poco tiempo, pero le hará sentir mejor.

RELACIÓN DE PAREJA

La relación de pareja va evolucionando poco a poco, especialmente con la llegada de un bebé. Es cierto, los pequeños necesitan atención. Sin embargo, la pareja también necesita tiempo para seguir cultivando ese amor que los une. La mujer debe recordar que la unión con su pareja seguirá a través de los años, incluso cuando el hijo crezca y, finalmente, se independice. Además, el ambiente familiar se beneficiará si la pareja está bien.

¿Qué es lo que más les gustaba hacer? Todos tienen un pasatiempo que los hace sentir mejor, ¡Retómelo! Puede hacer actividades en los cuales puedas relajarte y liberar todo el estrés. Regalarse un poco de tiempo permitirá guardar el equilibrio para ser madre sin dejar de ser mujer. Nadie es perfecto, la mujer debe tomar la iniciativa y hacer lo que esté en sus manos para mejorar.

 

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