| febrero 8, 2013

LA ORACIÓN DEL PROFETA (HABACUC 3:1–19)

Está perplejo por la aparente tolerancia de la iniquidad.

Está rodeada de iniquidad triunfante sin ser castigada.

En el juicio queda más perplejo, los caldeos más impíos aún.

Al fin lo lleva al Señor y dice: “El justo por su fe vivirá. (Hab. 2:4).

I. SINTIO NECESIDAD DE ORAR

Es un buen ejemplo para los que están afligidos. (Sal. 55:22).

La obra no prospera por recurrir a estratagemas humanas.

¿A qué introducir maniobras humanas para ganar adeptos?

Pide que avive la obra; en la ira se acuerda del bien (Hab. 2).

El juicio es obra extraña, el pan se trilla. (Is. 28:2, 28).

II. RECORDO SU PASADO

Israel redimido en Egipto (Hab. 3-5), asignación de Canaán (Hab. 6).

Aparición del Ungido del Señor (Hab. 13), derrota del impío.

La gran victoria de Josué (Hab. 11), naciones sojuzgadas (Hab. 12).

Así acontecerá en la segunda venida; (Is. 11:4; 2 Tes. 2:8).

Paso del mar Rojo y río Jordán (3), entrada a Palestina (Hab. 9-10).

III. CONFIO EN EL PORVENIR

Unos pocos, después del merecido castigo, serían avivados.

Se gozarían en el Dios de salud, (Rom. 11:5), reliquias salvas.

En el día angustioso verán al que traspasaron y llorarán.

En este tiempo de espera el profeta se gloría en tribulación.

Andando sobre las alturas en el disfrute de comunión. (Hab. 9).

IV. BONDAD Y SEVERIDAD DE DIOS

Si así pasó en Judá, no nos jactemos nosotros de su bondad.

El mundo entero se regocijará junto a Israel. (Rom. 11:26-27).

El Señor vuelve en poder y gloria, (1 Cor. 15:25; Sal. 110; Ef. 1:22).

Antes que nos sorprendan tinieblas aferrémonos en Jehová (Hab. 19).

Así Habacuc empezó con un suspiro y acabó con un cántico.

Campderros, D.  Bosquejos Biblicos : Tomo I 

Lo último

Lo más leído

Relacionados

Scroll to Top