Esta definición amplía el antiguo monopolio de las ciencias de la naturaleza, fundamentadas en la experiencia externa y en la explicación, hacia las llamadas ciencias del espíritu. Estas ciencias son aquellos conocimientos generales basados en la comprensión, que parten de la experiencia interna del ser humano, pero que pueden ser comunicados, ya que se han obtenido tanto mediante métodos lógicos como reflexivos. Son saberes que tienen que ver, sobre todo, con la actividad creadora y espiritual del ser humano, con las ciencias del lenguaje, del arte o de las creencias religiosas. Es en este contexto que surge de forma inmediata la clásica y tan curiosa cuestión acerca de si la teología es, o no, una ciencia.
Antes de definir lo que es teología, hay que reconocer que este término no es de origen cristiano. Al comienzo, era una palabra usada por los griegos de la antigüedad para referirse a sus mitos. El autor de la Ilíada y la Odisea, Homero, fue considerado teólogo por su habilidad para componer y cantar mitos. Por otro lado, Aristóteles identificó la teología con la metafísica, mientras que los estoicos la asociaron con la razón capaz de explicar a las deidades helénicas.
Este concepto fue introduciéndose progresivamente entre los cristianos para hacer alusión al conocimiento de las cosas de Dios. Es importante mencionar la referencia que hizo el obispo Eusebio, del siglo III d.C., sobre el evangelista Juan, a quien consideró como Theologos, ya que su evangelio constituía una magistral doctrina sobre Dios. Desde ese momento, la teología sirvió para distinguir la doctrina cristiana verdadera de las otras desviaciones en las que creían los idólatras y paganos, o incluso algunos grupos dentro del entorno cristiano.
En cuanto a la gran cuestión de si la teología es una ciencia, siendo sinceros, es difícil considerarla como tal en sentido estricto, ya que la ciencia no puede basarse en la fe, sino en la comprobación. No obstante, es necesario señalar que la teología emplea métodos científicos para buscar la verdad del texto revelado.
A pesar de que sus premisas principales se basan en la fe en los misterios de las Sagradas Escrituras, la disciplina teológica actúa como ciencia debido a que utiliza procedimientos de trabajo serios que pueden garantizar la lógica de sus conclusiones.
Respecto al sentido de conducta prudente en la vida, la ciencia es incapaz de proporcionar este tipo de sabiduría, ya que solo puede ofrecer conocimientos a partir del estudio de la realidad. Es en este sentido que la teología sí está en la facultad de proporcionar tal sabiduría. También hay que tener en cuenta que la teología no solo busca el conocimiento de la voluntad de Dios, sino que adicionalmente promueve en el ser humano la clase de sabiduría que implica vivir de acuerdo a esa voluntad.
Podemos ver, según el análisis de ciertos autores, que existen dos tipos fundamentales de saberes o ciencias: las universales y las particulares. Dentro de las primeras se incluyen ciencias con un enfoque distinto a las más conocidas, ya que no se limitan a estudiar un ámbito reducido de objetos. Entre ellas se encuentran la filosofía y la teología.
Las ciencias particulares son de carácter experimental y se concentran en un campo objetivo bien delimitado. Dentro de este tipo se dividen en ciencias formales y ciencias materiales.
Dentro de las primeras están la lógica y las matemáticas. Dentro de las ciencias materiales hay muchas ramas, y aquí podemos ver ciencias de la naturaleza, ciencias del espíritu y ciencias humanas.
Conclusión
La búsqueda del conocimiento real es algo dado por mecanismos legítimos tanto de la teología como de la ciencia. La primera intenta aproximarse al carácter y propósito del Dios que se muestra en la Biblia, mientras que la segunda está enfocada en las leyes y mecanismos que rigen el universo creado por ese mismo Dios.
Entonces, si tenemos presentes las características distintivas de ambas disciplinas, ¿no debería haber armonía en sus conclusiones?
Espero que este tema haya edificado grandemente tu vida. ¡Dios te bendiga, Comunidad de Impacto Evangelístico!
