Sin embargo, durante su niñez ella aprendió sobre el amor de Dios pero algunos de esos mensajes comenzaron a distorsionarse y creyó que nunca sería lo suficientemente buena para Dios. Las necesidades comenzaron a surgir una vez que entró a la universidad y fue cuando una amiga le dio la idea de convertirse en bailarina para ganar mucho dinero.
Terminó abandonando su carrera para ser modelo. “Fue como una droga para mí. Necesitaba del modelaje para sentirme valiosa”, dijo. Para ese tiempo conoció a su esposo, John, quien también es modelo y ambos se casaron, mientras seguía con su trabajo en clubes nocturnos hasta que después de trece años comenzó a ser redargüida por Dios y sentir la necesidad de abandonar todo.
Empezó a leer la Biblia. “Estaba acostada en la cama y de repente me sentí atada. Una voz atravesó mi cuerpo haciéndome perder el control de todo”, agregó a su testimonio. La madre de Julia y los amigos de la iglesia se apresuraron a orar. “Le dije a Dios: Si eres real, necesito ayuda”. Ella fue liberada de los demonios que le atormentaban, entregó su vida a Dios e inició una nueva vida para su congregación con la esperanza de vivir para el Señor.
Este cambio motivó a que su esposo pudiera dejar la carrera de modelaje, y juntos comenzar una vida de servicio a Dios.“Empiezo mi día en oración y siempre doy gracias al Señor porque quiero que me recuerden lo bueno que es. Siento que vivir para el Señor es una gran aventura. En lugar de seguir nuestros caprichos, dejamos que el Señor nos lleve y que el Señor nos sorprenda”, finalizó.
