Quienes se han propuesto alcanzar esta meta no están solos. Diversos estudios indican que solo entre el 13 % y el 20 % de los estadounidenses han logrado leer toda la Biblia de principio a fin. Sin embargo, los primeros reportes del nuevo año muestran un aumento significativo de personas comprometidas con este objetivo espiritual.
Este fenómeno también se refleja en el mercado editorial. Durante 2025, la venta de Biblias aumentó un 11 %, superando los 18 millones de ejemplares vendidos, una cifra que apunta a convertirse en la más alta de las últimas dos décadas. Cada vez más personas están adquiriendo una Biblia y retomando su lectura con intención.
Para el Dr. Corné Bekker, decano de la Facultad de Divinidad de la Universidad Regent, este despertar espiritual está directamente relacionado con el contexto cultural actual.
“Nuestro mundo parece estar desmoronándose. Los fundamentos de la sociedad se erosionan a un ritmo acelerado, y las personas anhelan aquello que es eterno, verdadero e inmutable”, afirmó Bekker.
No obstante, comenzar un plan de lectura bíblica y completarlo son dos realidades distintas. De los 2,2 millones de usuarios que iniciaron un plan anual de lectura en la aplicación YouVersion en 2026, se estima que solo uno de cada cinco logrará finalizarlo.
Aun así, Bekker destaca que el valor de la lectura bíblica no radica solo en cumplir un objetivo, sino en la transformación espiritual que produce. Él mismo forma parte de un grupo reducido de creyentes que han leído la Biblia cientos de veces, aproximadamente tres veces por año, y asegura que cada lectura profundiza su reverencia hacia Dios.
“El profeta Isaías dice que Dios mira al que tiembla ante Su Palabra. La Palabra de Dios es viva, santa, más preciosa que el oro y más dulce que la miel. Yo quiero sentarme y temblar ante ella”, expresó.
Un estudio del Center for Bible Engagement reveló que leer las Escrituras cuatro o más veces por semana es el mayor indicador de crecimiento espiritual. No se trata de perfección, sino de constancia. Con tan solo cuatro capítulos diarios, es posible completar la Biblia en un año.
Por esta razón, iglesias como Brentwood Baptist Church, en Tennessee, han implementado planes estructurados como la campaña “Leer y Permanecer”, animando a toda la congregación a caminar junta en este compromiso.
El pastor principal, Jay Strother, aseguró que el impacto fue notable en la vida comunitaria de la iglesia.
“Encendió una llama en casi todos los aspectos de nuestra congregación. Una hermana de 99 años me dijo: ‘He leído la Biblia 60 veces y quiero llegar a 61’. Cuando le pregunté por qué, me respondió: ‘Porque Dios me muestra algo nuevo cada vez’”.
Aunque el camino no está libre de desafíos —libros complejos, pasajes difíciles y la disciplina diaria—, muchos coinciden en que la lucha también forma parte del crecimiento espiritual.
“La lucha es una parte normal del camino espiritual. Lo importante es llevar esas luchas al Señor mientras leemos. Dios es lo suficientemente grande para sostenernos”, concluyó Bekker.
Más que cumplir una meta anual, este renovado interés por la lectura bíblica refleja un deseo profundo de escuchar la voz de Dios, fortalecer la fe y permitir que Su Palabra transforme vidas día tras día.
