Hay países latinoamericanos que han flexibilizado la entrada a marroquíes. Colombia eliminó la exigencia de visa para pasaportes ordinarios en 2021; Brasil mantiene la exención de visa para visitantes marroquíes; y Perú acaba de aprobar —antes de la salida de José María Balcázar del gobierno— una nueva exoneración para los que ya poseen visa Schengen (de Europa) o estadounidense. Esta norma peruana debe entrar en vigencia en los próximos días.
AUMENTAN LOS MUSULMANES
Según la última estimación del Pew Research Center, publicada en 2025, hasta 2020 había aproximadamente 750 mil musulmanes en América Latina y el Caribe, frente a 710 mil en 2010. Esto representa un incremento del 6,1 % en una década. Los estudios evidencian que aquellos migrantes provienen de Marruecos, Argelia, Egipto, Siria, Líbano, Jordania, Irak, Arabia Saudita, Túnez, Irán, Pakistán, Afganistán, entre otros.
Pese a que en 2020 los musulmanes solo representaban el 0,1 % de la población en América Latina y el Caribe, se han reportado conversiones al islam, incluso en comunidades indígenas.
Además, en la isla brasileña de Florianópolis, 50 ciudadanos marroquíes recibieron asistencia durante los últimos tres meses.
LOS PELIGROS DEL ISLAM
Vaya a donde vaya, todo musulmán lleva la “Sharia”, que es su sistema normativo y marco ético-religioso que guía su vida social, personal y espiritual. Se basa en el Corán (su libro sagrado), la Sunnah y los Hadices (enseñanzas del profeta Mahoma), el Ijma (consenso unánime de los sabios y eruditos islámicos) y el Qiyas (razonamiento para aplicar sus normas a situaciones nuevas).
LA SHARIA
Dependiendo de sus interpretaciones y marco jurídico, la aplicación de la Sharia, bajo esos fundamentos, puede permitir el abuso a mujeres y menores de edad, así como la poligamia (que el hombre tenga hasta cuatro mujeres) y el matrimonio infantil (pedofilia), que priva a las niñas de su infancia. También puede legitimar la violencia contra la mujer e imponerle el uso de vestimentas bajo castigos penales si no lo hace. Y esto ha sido motivo de reclamos de organizaciones de derechos humanos y activistas internacionales como Ayaan Hirsi Ali, Masih Alinejad y Yasmine Mohammed.
TERRORISMO
Además, los islámicos practican la doctrina de la Yihad espiritual y militar. La Yihad militar es usada por musulmanes extremistas para cometer actos terroristas, tomas de rehenes, violaciones, esclavitud sexual y genocidios.
Exintegrantes de movimientos islamistas como Maajid Nawaz y Ed Husain alertan sobre cómo la radicalización ideológica de la Yihad fomenta el adoctrinamiento de jóvenes, promueve el rechazo hacia los no musulmanes y justifica el uso del terrorismo como un deber religioso. Por eso, hay hombres y mujeres musulmanes que se ponen bombas y las explotan, inmolándose por “Alá”.
Los casos documentados de explotación sexual cometidos por personas de origen musulmán en Europa corresponden principalmente al escándalo de las grooming gangs en el Reino Unido (donde redes criminales británico-pakistaníes abusaron de más de 1.400 menores entre 1997 y 2013) y a organizaciones mafiosas de trata procedentes del norte de África.
PARA NO CONFIARNOS
Aunque no existe un reporte unificado para América Latina, la presencia del islam se concentra en Brasil, con 100 a 150 mezquitas (templos islámicos), y Guyana, con 125 a 150 recintos. Les siguen Surinam (64 mezquitas y 8.000 miembros), México (40 oficiales y hasta 284 en directorios) y Colombia (30 congregaciones confirmadas y hasta 95 en registros).
En el Cono Sur y la región andina destacan Argentina, con más de 35 espacios; Chile, con 20 (entre mezquitas y musallas); Venezuela, con 15; Perú y Ecuador, con alrededor de 5 cada uno; Bolivia, con 3; Paraguay, con 2 o 3; y Uruguay, con 2. En Centroamérica lidera Panamá (4 a 6 templos más salas comerciales), seguido por Belice y El Salvador (5 cada uno), Costa Rica (4), Guatemala (3), Honduras (1 o 2) y Nicaragua (1).
CONVERSIONES EN COMUNIDADES INDÍGENAS
Investigaciones académicas de la UNAM, en México, detallan que el caso más documentado se encuentra entre indígenas tzotziles o chamulas de Chiapas, donde las conversiones al islam comenzaron a desarrollarse desde la década de 1990.
En Venezuela y Colombia, el investigador Philipp Bruckmayr ha documentado conversiones individuales entre los Wayúu, pueblo indígena asentado a ambos lados de la frontera.
TENEMOS QUE VELAR
La Iglesia no debe responder con odio ni temor, sino con discernimiento, oración y firmeza en la verdad de Jesucristo. La Biblia advierte: “Sed sobrios, y velad” (1 Pedro 5:8), porque estamos llamados a permanecer alertas ante todo aquello que pueda apartar a las personas de Dios.
Mientras las sociedades enfrentan nuevos desafíos culturales y religiosos, debemos fortalecer la fe de nuestras generaciones y anunciar el evangelio con amor y valentía. Cristo nos llamó a llevar su Palabra a toda criatura, sin retroceder ni bajar la guardia.
