Más de 20,000 jóvenes portaron banderas del Estado de Israel; la cámara audiovisual en la grúa también llevaba una bandera israelí, y en la torre de vigilancia se alzaba una bandera grande del país hebreo.
Todos se identificaron de manera muy especial con el pueblo elegido del Señor y cantaron el himno nacional israelí, Hatikva, liderado por la voz principal de la hermana Shirel Cordova, hija del pastor principal en Israel, el Ps. Tomás Cordova. Mientras se cantaba este hermoso himno, todos alzaron una pieza azul o blanca, formando juntos una versión gigante de la bandera israelí.
Además de estas acciones especiales, se mostraron mensajes de judíos sobrevivientes del Holocausto, del presidente de la Asociación Judía en Perú y del embajador principal de Israel en Perú, el Excmo. Sr. Eran Yuvan.
Otras personalidades importantes fueron invitadas, como los integrantes de Bethel Radio: el pastor evangélico Ruben Gutchnekt, director del programa Enfoque Israel, y el conductor del programa Hora Punta, Fabricio Escajadillo. También estuvo presente el congresista y miembro de la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Israel, Alejandro Muñante.
El Rev. José A. Soto, presidente del MMM a nivel internacional, dirigió la oración por Israel. El Rev. Marcelo Valenzuela, supervisor de la obra en Bolivia, compartió una anécdota especial: mencionó que en sus primeros meses como creyente escuchó una canción en hebreo que lo impactó profundamente; con el tiempo, descubrió que esa canción era el himno de Israel, Hatikva. La Embajada de Israel también publicó sobre el evento, resaltando la gran cantidad de jóvenes presentes y el homenaje y oración dedicados al país de la tierra santa.
Reflexión
Orar por la paz de Israel es algo que va más allá del simple acto de orar. En el versículo 6 del Salmo 122, el término original שַֽׁאֲלוּ (Shalu) significa “preguntar por”. Así, interceder por el pueblo del Señor implica preocuparse por conocer en qué situación se encuentran, e interceder con consciencia.
Espero que esta noticia haya edificado grandemente tu vida. No olvides que Dios, a través de sus Escrituras, nos insta a orar por la niña de sus ojos.
¡Dios te bendiga ricamente, Comunidad de Impacto Evangelístico!
