Jóvenes fueron convocados a través de TikTok, Instagram, Telegram, WhatsApp y Signal para participar en movilizaciones que terminaron en saqueos y choques con la Policía en Milán, el 17 y 18 de octubre. Las pérdidas superan el millón de euros.
En los chats se indicaba cómo ocultar el rostro y qué tiendas atacar. Algunos menores dijeron haber sido agregados a Telegram: otros romperían vitrinas para que ellos se llevaran zapatillas, ropa y bicicletas.
LA EDAD SORPRENDE. El domingo 18, 220 de las 271 personas llevadas a la comisaría eran menores; había adolescentes de 12 y 13 años. Había italianos, extranjeros y jóvenes nacidos en Italia, hijos de migrantes de Marruecos, Albania y Pakistán; también fueron identificados jóvenes de origen tunecino, egipcio, rumano y ucraniano.
El 17 de octubre, en Bologna, otra marcha terminó en enfrentamientos, barricadas y daños. Según ANSA, jóvenes llegaron desde otras ciudades por Telegram para imitar lo ocurrido en Francia. En las movilizaciones de Milán y Bologna también aparecieron banderas palestinas.
El 24 de octubre hay nuevas convocatorias. En Como, tres adolescentes de 16 y 17 años son investigados por chats violentos; uno pidió bates y la Policía halló un bate de béisbol. Un mensaje decía que sería más fácil actuar porque habría un partido y parte de la Policía estaría ocupada. En La Spezia, dos menores, de 15 y 16 años, son investigados por una convocatoria en WhatsApp que llegó a 300 cuentas.
Grecia también se moviliza: unos 10.000 estudiantes y profesores marcharon en Atenas por educación, salarios y vivienda; también hubo voces propalestinas y contra la cooperación con Israel.
Europa mira al 20 de noviembre: organizaciones juveniles de varios países convocan una movilización internacional.
¿Quién está detrás de las convocatorias que llevan a miles de adolescentes a las calles?
