LA VISIÓN DE LA OBRA Y LA FUNCIÓN DEL VISIONARIO
Cada organización tiene una misión, una visión, un propósito y unos objetivos: ninguna organización trabaja desorganizadamente, ni puede estar improvisando. La Obra tiene una visión, pero uno no puede ampliar la visión de la Obra; por eso está la visión de la Obra y está la visión del visionario. La Obra no va a ampliar la visión, es el visionario quien ha recibido la visión, él es quien va a ampliar su visión para poder observar y tener una perspectiva más clara.
VISIÓN, MISIÓN Y COMISIÓN
Esta visión de la Obra es sólida, y no tan solo es una visión, sino también una misión. No siempre se puede mirar los campos: debemos tener una misión, porque no es solo el ver, sino el hacer. La misión trae sacrificio, la misión conlleva compromiso, la misión demanda una entrega total. Hay una misión que realizar, hay una labor que hacer; por tanto, una misión debe tener una comisión. Pero alguien comisiona: ¿quién es el que comisiona? ¿El supervisor o el presidente? ¡No! El que comisiona es el Señor. Tengo visión, tengo misión, tengo comisión.
EL LLAMADO AL LIDERAZGO TRANSGENERACIONAL
Amado pastor, Dios nos ha llamado no para ser seguidores, sino para ser líderes, porque el líder ve hacia el futuro, el líder mira a la distancia, el líder puede levantar la mirada ahí donde está el desafío, el líder es el que sueña. El verdadero líder está mirando el próximo año, la próxima década y hasta la próxima generación. La visión de esta Obra no se entierra con los líderes: murió el reverendo Ortiz, pero la visión no murió, la visión continúa.
LA ESENCIA DEL VERDADERO LÍDER Y EL SERVICIO
Así que uno tiene que dejar de ser un seguidor y convertirse en líder y, como líder, ver hacia el futuro. Para ser líder no necesitamos que nos nombren: un líder es aquel que tiene capacidad de llevar a cabo los proyectos de Dios, ya sea que lo nombre la gente, o que le den un título, o no. Es un hombre o una mujer que no está detrás de los puestos, sino que está dispuesto a servir al Señor.
EL EJEMPLO DE ABRAHAM Y LA FE EN LA VISIÓN
Dios le da la esperanza a Abraham de ser padre de una nación, y no solamente de una nación, sino que se convertiría en padre de muchas naciones. Por lo tanto, Abraham sintió la necesidad de seguir esta gran visión. Jehová le había dicho: «Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré». No se le dio una dirección específica, solamente una visión. Dios los bendiga.
