El 2026 aún no termina, pero 2025 ya muestra la magnitud de lo que está ocurriendo. Solo el año pasado, 358 desastres asociados a amenazas naturales dejaron 16.607 muertos y afectaron a 110,2 millones de personas.
El gemido continúa en 2026. En Francia, dos olas de calor se relacionaron con 7.007 muertes adicionales: 5.764 entre el 17 de junio y el 2 de julio, y 1.243 entre el 3 y el 22 de julio.
ELLOS TAMBIÉN SUFREN
Entre 2,5 y 3 millones de pollos murieron por el calor en el oeste de Francia este año. En Indonesia, unos 58 orangutanes de Tapanuli murieron en noviembre de 2025 por deslizamientos tras lluvias extremas. En Australia, una ola de calor oceánica durante 2023-2024 causó la muerte estimada de más de 629.000 aves marinas.
Los arrecifes son otro sector afectado: el mayor blanqueamiento mundial alcanzó al 84,4 % entre 2023 y 2025, mientras el calor oceánico continúa amenazándolos en 2026.
Además, los bosques y ecosistemas arden. En España, un incendio en Almería dejó 13 muertos y unas 5.200 hectáreas arrasadas. En la Amazonía brasileña, Amazonas registró 1.679 focos de incendio en las primeras dos semanas de octubre, un 253 % más que en 2025. A la fecha, 36 municipios siguen en emergencia y el humo afecta la salud.
Son solo algunos ejemplos: nuevos desastres siguen ocurriendo y muchos aún no han sido contabilizados.
Gimen los humanos, gimen los animales y gime la naturaleza.
“Toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora” (Romanos 8:22). Y añade: “también nosotros mismos gemimos” (Romanos 8:23).
