Peter Stafford, miembro de un grupo misionero cristiano en la República Democrática del Congo, fue hospitalizado el 20 de mayo por dar positivo a la cepa Bundibugyo, una variante poco común de ébola que azota a las regiones central y oriental de África.
Los reportes indican que el contagio ocurrió mientras realizaba una cirugía a un enfermo de ébola. El brote actual, fue declarado Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional por la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda el 15 de mayo de 2026.
El director de infectología de la Charité, Dr. Leif Erik Sander, detalló a medios que al paciente se le aplicó una combinación de antivirales experimentales. El virus dejó de ser detectable el 30 de mayo.
‘’DIOS LO TRAERÍA DE REGRESO’’. EL TESTIMONIO DE LA FAMILIA
Al recibir el alta, las lágrimas de incertidumbre se transformaron en palabras de profunda gratitud. La Dra. Rebekah Stafford recordó con emoción los minutos previos a que su esposo abandonara suelo africano en estado crítico:
“La mañana de la evacuación de Peter, cuando él no podía ponerse de pie por sí mismo, un médico congoleño con equipo de protección completo le puso la mano encima para estabilizarlo. Peter le dijo que esperaba que volvieran a verse. El médico respondió con confianza que así sería y que Dios lo traería de regreso. En nombre de nuestra familia, expreso nuestra profunda gratitud a Dios por preservar la vida de Peter y a todos los que han rezado por nosotros”.
Por su parte, el Dr. Peter Stafford, visiblemente conmovido pero fortalecido, no olvidó la cruda realidad del lugar donde dejó su corazón:
“Recibí una atención de primer nivel, incluyendo los tratamientos experimentales que se están probando para este tipo de virus. Mis pensamientos y oraciones están con la población del Congo, que no tiene acceso a este nivel de atención médica”.
UN LAZO INQUEBRANTABLE
A pesar de haber rozado la muerte en la primera línea de batalla, el matrimonio Stafford aseguró que su compromiso con los más necesitados sigue intacto. Su esposa confesó en un mensaje que su amor por el Congo ha crecido tanto con los años que les resulta imposible imaginar otro lugar como su hogar.
‘’OREN POR NOSOTROS’’
Líderes religiosos y pastores tanto locales como internacionales han solicitado urgentemente cadenas de oración y clamores públicos debido a la gravedad de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC).
