Se trata de Paul Fijnvandraat, natural de Holanda. Desde niño conoció el evangelio de Cristo, ya que su padre era un evangelista a tiempo completo.
El testimonio de su padre influyó en él, y hoy en día es como un evangelista, pero en un lugar fijo: la empresa donde trabaja. Paul utiliza sus habilidades técnicas en la gran compañía multinacional de software para infundir los valores de su fe a través de su servicio y conducta. Esto le ha permitido influir en sus compañeros y clientes.
Este instrumento del Señor predica el Evangelio de forma tácita. Su enfoque es el evangelismo con acciones, siguiendo el ejemplo de personajes bíblicos. Esta forma de compartir el evangelio ha llevado a que sus colegas le pregunten por qué actúa así, a lo que no duda en responder mencionando su motivación cristiana.
“Si haces bien tu trabajo y tratas a las personas con integridad, esto confirma a la otra persona lo que dices sobre tu fe. Esa persona puede entonces ver que lo que dices coincide con lo que ya vives a diario”, concluyó Paul.
Como dijimos al comienzo, Paul ha entendido que su situación laboral es una réplica de la situación de José en la corte real de Egipto o la de Daniel en el palacio del rey de Babilonia y Persia. Al igual que ellos, él ha causado una buena impresión en quienes lo rodean por su destacado comportamiento, y ha despertado el interés y respeto de sus compañeros, quienes luego se sienten motivados a saber más sobre su Dios.
Su enfoque cooperativo y positivo ha sido comentado por su gerente, quien destaca la diferencia en su estilo de trabajo y la capacidad que tiene para tratar con personas complicadas. Con este enfoque laboral, el hermano Fijnvandraat cree que está dando un testimonio efectivo de Dios al contribuir a que otros sean felices y exitosos, cumpliendo así el mandamiento de amar al prójimo como a uno mismo.
Reflexión
En la actualidad, el ámbito laboral está exigiendo más que antes personas honestas y de buen testimonio. Esta demanda representa una gran oportunidad para la comunidad cristiana de manifestarse, tal como dice Romanos 8:19:
“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios”.
Los cristianos debemos actuar de acuerdo con los mandamientos bíblicos para predicar con el ejemplo. También debemos reflexionar sobre la importancia de alinear nuestras palabras con nuestras acciones en el lugar de trabajo, asegurando que nuestra conducta sea coherente con nuestra fe.
Esperamos que esta noticia haya edificado grandemente tu vida.
¡Dios te bendiga mucho, comunidad de Impacto Evangelístico!
