Madres que crían solas, parejas que no viven juntas, familias con hijos de relaciones anteriores, parejas del mismo sexo y personas que viven solas son algunos de los modelos de familia y convivencia que el presidente Pedro Sánchez proyecta para España en 2050.
Ese escenario deseado también incluye una sociedad con menos hijos por hogar, en la que algunas personas tendrán hijos más tarde y otras decidirán no tenerlos. Esas propuestas figuran en el informe «Vidas Futuras: un día en 2050», recientemente presentado por el mandatario en Barcelona.
Previendo la ola de críticas, Sánchez primero manifestó que formar una familia y ver crecer a los hijos sigue siendo un proyecto «legítimo y atractivo», pero aclaró que «no es el único». También señaló que las políticas públicas deberán adaptarse a una sociedad con formas de convivencia «mucho más diversas y mucho más heterogéneas».
Pese a los planes de Sánchez y su Gobierno progresista, el Instituto Nacional de Estadística (INE) de España revela un dato contundente: el 69 % de las mujeres de 18 a 55 años quiere tener al menos dos hijos. Y entre las madres, el 34,8 % dice haber tenido menos hijos de los que deseaba. El trabajo, la falta de facilidades para combinar la vida laboral con la familiar y las dificultades económicas aparecen entre las principales razones.
Mientras se debate cómo serán las familias del futuro, España tiene cada vez menos niños. En 2005 nacieron 466.371 bebés; en 2024 fueron 318.005, casi un 32 % menos. Al mismo tiempo, el promedio de hijos por mujer cayó de 1,35 a 1,10.
Frente al modelo de familia que el Gobierno de izquierda progresista de Pedro Sánchez proyecta para 2050, surge una pregunta inevitable: ¿España se está quedando sin hijos porque ya no los quiere o porque las políticas públicas están orientando a la sociedad hacia un modelo en el que los hijos dejan de ser una prioridad?
¿CUÁL ES EL DISEÑO ORIGINAL DE DIOS?
Desde el principio, Dios estableció el matrimonio entre un hombre y una mujer como fundamento de la familia: «Dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne» (Génesis 2:24, RVR1960). Y los bendijo diciendo: «Fructificad y multiplicaos» (Génesis 1:28). La Biblia también declara: «He aquí, herencia de Jehová son los hijos» (Salmos 127:3, RVR1960).
