AUN EN TUS MOMENTOS DE TEMOR, DIOS TE CUIDA
Es curioso pensar en el contexto de este versículo. El rey David no escribió estas palabras en un momento de paz o victoria, sino durante una de las etapas más oscuras y humillantes de su vida. Estaba huyendo por su vida y, por temor a ser asesinado, tuvo que fingir estar loco ante sus enemigos.
David, el mismo hombre que de joven había derribado al gigante Goliat y enfrentado a leones sin dudar, ahora experimentaba un miedo profundo. Pero en medio de esa vulnerabilidad, él recordaba una gran verdad: su fuerza nunca había venido de sus propias capacidades, sino de la protección constante de Dios.
EL REFUGIO DEL «ÁNGEL DE JEHOVÁ»
A lo largo de toda la Biblia vemos cómo Dios envía socorro a sus hijos. Sin embargo, el Antiguo Testamento menciona de forma muy especial al «Ángel de Jehová». A diferencia de los ángeles comunes —que son solo mensajeros y rechazan la adoración humana—, este personaje recibía con agrado la adoración de hombres como Gedeón.
Los teólogos coinciden en que estas apariciones eran manifestaciones del propio Jesucristo antes de su llegada a la Tierra. En otras palabras: el Hijo de Dios mismo ha estado interviniendo a favor de los suyos desde el principio de la historia.
DIOS INSTALA SU PRESENCIA A TU LADO
Sin lugar a duda, la promesa del Salmo 34:7 llena de gozo nuestras almas, por cuanto significa que el Hijo de Dios, Jesucristo, acampa alrededor de los que le temen. Esto significa que nunca estamos solos, porque el verbo «acampar» significa: «instalarse y plantar tienda». También, Él es nuestro defensor en cualquier situación de peligro que podamos confrontar.
Querido lector, quizá usted, como aquellos grandes hombres de la Biblia, se encuentra en medio de grandes pruebas, luchas, oposiciones, confusión, temor, y tantas otras situaciones que pueden llegar a la vida de un creyente. Y, en esos trances difíciles uno suele sentirse más solo que nunca. Sin embargo, nunca olvide que el Dios Trino en ningún momento lo ha abandonado, y que el ángel de Jehová está acampando a su alrededor para defenderlo.
Dondequiera que usted se encuentre en estos momentos, Dios está usando este medio para hacerle llegar una palabra de fortaleza. Tómela de parte del Señor, y confíe en Su Palabra y en Sus hermosas promesas. Las promesas que Dios nos ha dejado en las Sagradas Escrituras son fieles, verdaderas y eternas.
