La producción audiovisual acompaña la promoción de la Convención Nacional “Familia hay Esperanza”, organizada por el Movimiento Misionero Mundial (MMM) del Perú, que se desarrollará del 8 de octubre al 1 de noviembre en cuatro sedes descentralizadas.
El ingreso a este gran evento será gratuito y los organizadores esperan congregar a más de 300 mil personas en total. La convocatoria reúne a creyentes de diferentes concilios y denominaciones cristianas, evangélicas y pentecostales.
FAMILIA HAY ESPERANZA
El lema de esta convención pone a la familia en el centro de la reflexión y, según sus organizadores, surgió después de varios días de oración. La preocupación por el hogar nace de una pregunta relacionada con la crisis que atraviesa la sociedad.
“¿En dónde se forman los asaltantes, los delincuentes, los políticos que roban, los adúlteros, la gente mala y perversa? Es en los hogares, es allí donde se da la gran batalla. El diablo lo sabe, por eso ataca a los hogares”, explica el pastor Luis Meza Bocanegra, vicepresidente internacional del MMM.
4 SEDES PARA COSTA, SIERRA Y SELVA
Cuatro ciudades estratégicas del Perú serán sede de esta gran convocatoria espiritual: Tarapoto, en la selva; Cusco y Huaraz, en la sierra; y Lima, en la costa.
Hasta estos lugares llegarán misioneros procedentes de Europa, África, Asia, Oceanía y América, además de miles de creyentes de distintas regiones del país.
En cada sede se desarrollarán servicios evangelísticos en doble horario, a las 9 a. m. y 5 p. m., según la hora local.
En Tarapoto, la primera sede, las actividades se realizarán en el Centro de Innovación Tecnológica de la Banda de Shilcayo, del 8 al 11 de octubre.
En Cusco, la convocatoria tendrá como escenario el Complejo Deportivo El Bosque de Coripata, distrito de Santiago, del 15 al 18 de octubre.
En Huaraz, la campaña se desarrollará en el Estadio Rosas Pampa, del 22 al 25 de octubre.
El gran cierre será en Lima, en el estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde los servicios se realizarán del 29 de octubre al 1 de noviembre.
PERÚ ESTÁ EN AVIVAMIENTO
“Salvación, liberación y sanidad divina es lo que nos espera en cada una de nuestras convenciones”, enfatizó el pastor Josué Ascarruz, supervisor nacional del MMM Perú.
Explicó que muchos creyentes llegan a estos encuentros acompañados de familiares que inicialmente asisten como invitados y que, durante las campañas, terminan entregando sus vidas a Jesucristo. “Somos de gran bendición”, acotó.
El propósito central de estas campañas es la salvación de las almas y la transformación de vidas.
“Vale la pena invertir miles de soles. Si Jesús dio su vida por nuestra vida, no con oro, no con plata, sino con su sangre preciosa, que nos transforma, nos cambia, esto es bueno”, afirmó Ascarruz.
El supervisor nacional también señaló que, desde su perspectiva, la presencia de millones de cristianos que oran por el país constituye un aporte espiritual para el Perú.
Para los organizadores, el evangelio produce una transformación profunda en el corazón y en el pensamiento de las personas, con efectos positivos también en su entorno familiar y social.
LOS NIÑOS TAMBIÉN TIENEN SU FIESTA
La convención también contará con actividades dirigidas a los niños en sus cuatro sedes. Maestras de escuela dominical, encabezadas por el Departamento de Formación Cristiana del Niño y del Adolescente (FOCNA), impartirán enseñanzas bíblicas mediante dramatizaciones, juegos, concursos y alabanzas.
En Tarapoto, primera sede de la convención, los niños ya han llamado la atención de la población y de las autoridades. Como parte de las actividades de invitación, entregaron cartas a efectivos policiales con un mensaje de parte de Dios.
GRAN MOVIMIENTO ECONÓMICO
Una convocatoria de esta magnitud también genera un importante movimiento económico en las ciudades sede, debido a la llegada de creyentes procedentes de diversas regiones.
“Ellos van a usar hoteles, restaurantes, transportes, van a consumir y comprar en los centros comerciales. Son miles. Siempre que hemos hecho estos eventos, el impacto ha sido masivo”, precisó Meza Bocanegra.
En el caso de Huaraz, se espera la llegada de participantes procedentes de diversas ciudades del norte del país, entre ellas Tumbes, Piura, Chiclayo, Trujillo y Chimbote, además de otras localidades cercanas.
Los organizadores estiman que con esta actividad, la afluencia podría alcanzar las 10 mil personas, superando ampliamente el flujo habitual de visitantes que recibe cada ciudad sede.
En Tarapoto, 29 comisiones trabajan en la organización del evento. El encargado de esta sede, reverendo Antonio Carhuachín, manifestó que la ciudad cuenta con una importante conectividad aérea y destacó la expectativa por el movimiento económico que generará la llegada de visitantes. También señaló que existe una variedad de precios en los servicios de alojamiento.
Julio Carpio, representante de la sede de Cusco, informó que también se vienen realizando coordinaciones mediante comisiones encargadas de los hospedajes.
En Huaraz, la organización espera reunir al menos 20 mil personas en el estadio Rosas Pampa, cuya capacidad permitiría albergar esa cantidad de asistentes. El encargado de esta sede, Marcos Mayta, señaló que existen alternativas de transporte terrestre y aéreo para llegar a la ciudad.
Y en Lima, capital del Perú, la expectativa también es alta. El estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos cuenta con una capacidad de aforo superior a 52 mil personas, según la organización. Allí trabajan alrededor de 60 comisiones para preparar el evento, que espera recibir a asistentes de la capital y de distintas provincias del país.
“Familia hay Esperanza” pone a los hogares en el centro de una convocatoria que busca recordar que, aun en medio de las crisis, Jesucristo puede transformar vidas y familias.
¿Te sumarías a esta gran Convención Nacional y llevarías a tu familia para escuchar el mensaje de esperanza que Jesucristo tiene para el hogar?