Una jornada especial se prepara en Huaraz. Más de 5 mil creyentes quechuahablantes son esperados este viernes en la tercera sede de la Convención Nacional del Movimiento Misionero Mundial del Perú, “Familia Hay Esperanza”, donde por primera vez tendrán un culto en vivo en su propia lengua.
En Áncash se hablan principalmente dos variedades de quechua: la del Callejón de Huaylas y la del Callejón de Conchucos. Para muchos creyentes, poder escuchar ahora la Palabra de Dios en el idioma que aprendieron desde niños ha despertado una enorme expectativa.
En anteriores actividades, hermanos que dominan principalmente el quechua asistían a cultos en español y, aunque no lograban comprender todo el mensaje, permanecían porque, según cuentan, sentían la Presencia de Dios. Esta vez podrán entender cada palabra. Incluso creyentes que inicialmente no pensaban acudir a la convención han decidido viajar hasta Huaraz.
En Áncash existen por lo menos 50 iglesias donde se realizan cultos en quechua, pertenecientes a presbiterios como Huari, Pomabamba, Caraz, Chacas y La Unión, entre otros.
El pastor Enrique Cocha, presbítero de la Zona 59-Huari, explica que el Movimiento Misionero Mundial trabaja en Áncash desde hace más de 30 años. En ese tiempo se han levantado más de 60 pastores que predican en quechua, mientras continúa la formación de nuevos obreros.
UN AMOR QUE SUPERA LAS DISTANCIAS
Hay creyentes de anexos alejados que necesitan hasta cuatro horas en vehículo para llegar a su iglesia central, como es el caso de Huari; caminando, el recorrido podría tomarles un día entero. Sin embargo, ni las distancias ni las fuertes lluvias impiden que participen en sus actividades.
En una región donde comunidades enteras han sufrido las consecuencias del alcoholismo y la idolatría, aseguran que el Evangelio está transformando vidas y restaurando hogares.
Este viernes, esas historias tendrán una misma voz en Huaraz: miles adorando a Dios en quechua.

