La candidatura de El-Sayed también enfrenta controversias por su relación con el streamer Hasan Piker, quien lo respaldó durante las primarias. El 20 de agosto, Piker generó fuertes críticas al afirmar, mientras hablaba del candidato judío Jeremy Moss, que, si los judíos estadounidenses continúan vinculando públicamente su identidad con Israel, “eventualmente alguien” podría tomar represalias contra ellos. Líderes demócratas calificaron sus declaraciones de antisemitas y peligrosas.
Crecen la inmigración y las mezquitas
Según Pew Research Center, la población musulmana de Estados Unidos y Canadá pasó de 3,9 millones en 2010 a 5,9 millones en 2020, un crecimiento del 52 %. Pew atribuye gran parte de este aumento a la inmigración.
Otro estudio de Pew, basado en datos de 2020, estima que casi 4,7 millones de migrantes musulmanes residían en América del Norte, aproximadamente el 80 % de los 5,9 millones. Entre sus principales países de nacimiento figuran Pakistán (600.000), Irán (490.000) e Irak (350.000).
El crecimiento también se refleja en la infraestructura religiosa: EE. UU. tenía 2.769 mezquitas en 2020, según el U.S. Mosque Survey, mientras que una base especializada registra 1.004 en Canadá en junio de 2026.
En puestos políticos clave
En EE. UU., la presencia musulmana en el Congreso también continúa creciendo. A los cuatro representantes musulmanes que ya ocupaban escaños en la Cámara —André Carson, Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Lateefah Simon— se suma ahora Aisha Wahab, quien ganó el 20 de agosto una elección especial para la Cámara de Representantes por California.
Wahab, de origen afgano, se convirtió así en la primera estadounidense de origen afgano elegida al Congreso. Anteriormente había sido la primera mujer musulmana y la primera afgano-estadounidense elegida para la legislatura de California. Aunque ocupará el escaño tras ganar la elección especial, deberá volver a competir en noviembre por un período completo de dos años.
Además, Zohran Mamdani asumió en enero de 2026 como alcalde de Nueva York.
En Canadá, 12 diputados que se identifican como musulmanes integran la Cámara de los Comunes y Salma Ataullahjan ocupa un escaño en el Senado. También hay presencia musulmana en gobiernos provinciales y municipales.
¿Islamismo extremo?
La candidatura de Abdul El-Sayed también ha sido cuestionada por su entorno. Su suegro es Jukaku Tayeb, integrante del comité fundador de la Islamic Society of North America (ISNA), quien aportó US$200.000 al super PAC que respalda la candidatura de El-Sayed.
ISNA fue incluida por fiscales federales en el caso de financiamiento de la Holy Land Foundation como una entidad identificada como “co-conspiradora no acusada”. En 2008, un jurado federal sí condenó a Holy Land Foundation y a cinco de sus dirigentes por proporcionar apoyo material al grupo terrorista Hamás.
El-Sayed también participó en una reunión de CAIR (Council on American-Islamic Relations). En esa intervención citó el Corán, habló de “supremacía blanca” y recordó el intento de Oklahoma de prohibir la sharía mediante una enmienda constitucional en 2010, medida que posteriormente fue bloqueada por los tribunales federales.
CAIR ha sido objeto de designaciones estatales como organización terrorista en Texas y Florida. En Texas, el gobernador Greg Abbott la designó en noviembre de 2025 como organización terrorista extranjera y organización criminal transnacional bajo la legislación estatal. En Florida, el gobernador Ron DeSantis realizó una designación similar bajo una nueva legislación estatal, aunque el proceso fue posteriormente pausado en medio de una demanda judicial.
Si otras comunidades religiosas avanzan en su presencia política y social, surge una pregunta: ¿qué están haciendo los cristianos para ocupar también los espacios donde se toman las decisiones que afectan a la sociedad?