También se aplicarán interrupciones durante el uso prolongado, el ocultamiento de los conteos de «Me gusta» y reacciones, así como restricciones a determinados filtros cosméticos. Todo se aplicará en los próximos meses, de manera progresiva.
La medida forma parte del acuerdo alcanzado por Meta, propietaria de Facebook e Instagram, con fiscales generales de 52 estados, territorios y el Distrito de Columbia, después de las demandas que acusaban a la compañía de diseñar sus plataformas para generar adicción entre los menores. Meta aceptó pagar hasta US$17.100 millones durante 10 años a los estados y aplicar dichas medidas, y de ese modo evitó continuar un juicio que la exponía a pagar hasta US$1,4 billones.
META NO QUIERE QUEDARSE SOLA
Meta lanzó el pasado 26 de agosto un llamado directo a TikTok y YouTube para que adopten el mismo estándar. La compañía reconoce el problema central: si un adolescente encuentra restricciones en una plataforma, simplemente puede trasladarse a otra. Por eso sostiene que las medidas sólo serán realmente eficaces si se aplican de manera más amplia.
Y aquí aparece una condición económica inédita: de los aproximadamente US$17.100 millones del acuerdo de Meta, cerca de US$5.300 millones —el 30 %— están condicionados a que YouTube y TikTok implementen un límite de una hora diaria, un modo nocturno y medidas de verificación de edad, además de realizar pagos equivalentes.
¿QUÉ PASA CON TIKTOK, YOUTUBE Y SNAPCHAT?
Por ahora, no existe un anuncio de que TikTok y YouTube hayan aceptado esas mismas restricciones. Lo que sí existe es presión legal sobre ambas compañías. TikTok acaba de cerrar con el Departamento de Justicia de EE. UU. un acuerdo de US$400 millones por un caso relacionado con la privacidad de menores, pero ese proceso es distinto del acuerdo de Meta.
YouTube, TikTok y Snapchat también enfrentan otros litigios relacionados con los efectos de las redes sociales sobre niños y adolescentes. Sin embargo, hay que precisar que la condición económica del acuerdo de Meta menciona específicamente a YouTube y TikTok, no a Snapchat.
Por eso, el acuerdo de Meta puede convertirse en un precedente que aumente la presión sobre sus competidores.
EL DOMINIO PROPIO
Más allá de limitar el tiempo en pantalla, la Biblia plantea un principio más profundo: el dominio propio. Proverbios 4:23 advierte: «Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida» (RVR1960).
El desafío no es solo cuánto tiempo pasan los menores en redes, sino qué ven, escuchan y dejan entrar en su mente y corazón. Por eso, padres y plataformas tienen una responsabilidad en su protección.
¿Podrán las grandes plataformas ponerse de acuerdo para establecer límites para los menores, y podrán los padres enseñarles a ejercer dominio propio sobre aquello que consumen?