Según AFRICOM (Mando África de Estados Unidos), los primeros captores terminaron vendiéndolo al grupo terrorista ISIS (Estado Islámico de Irak y Siria). La inteligencia estadounidense luego creyó que estaba cautivo en Malí, en manos de un afiliado del Estado Islámico.
Mientras Washington intentaba una autorización diplomática para sobrevolar el espacio aéreo de Malí y Níger, Rideout permaneció casi diez meses lejos de su esposa, sus cuatro hijos y su ministerio.
Su liberación, anunciada por el gobierno de EE.UU. el 14 de agosto de 2026, estuvo rodeada de interrogantes: se habló de una negociación y de un posible rescate, mientras fuerzas vinculadas a Khalifa Haftar (jefe militar y político en Libia) afirmaron haberlo rescatado mediante una operación en Malí. Lo comprobado es que Rideout apareció finalmente en Bengasi, Libia, antes de quedar bajo cuidado de funcionarios estadounidenses.
Durante 297 días, un piloto que se dedicó a hacer posible la misión cristiana se convirtió en el hombre que necesitaba ser rescatado.