Ofensiva contra la Iglesia ERCC en Chengdu
Durante una operación nocturna en la Iglesia del Pacto de la Lluvia Temprana (ERCC) en Chengdu, se detuvo a nueve líderes de esta congregación; aunque cinco fueron liberados, figuras prominentes como el anciano Li Yingqiang y su esposa, Zhang Xinyue entre otros permanecen bajo custodia. El propio Li había advertido semanas antes a su congregación que se preparen para una «tormenta inminente».
Pekín ha refinado su estrategia legal mediante dos tácticas:
- Criminalización digital: Se acusa a los líderes de «uso ilegal de redes de información» por hacer cultos en Zoom o Teams, un delito que castiga a cristianos hasta con 3 años de cárcel.
- Asfixia cotidiana: Las familias cristianas de Chengdu sufren cortes de luz selectivos, videovigilancia biométrica en sus casas y desalojos forzados.


Wenzhou bajo demolición: Cientos de policías cercan los templos
A más de 1.600 kilómetros de Chengdu, en la provincia de Wenzhou —conocida históricamente como la «Jerusalén de China» debido a su alta densidad de población cristiana—, la represión tomó un giro físico.
Por otro lado las autoridades desplegaron excavadoras, grúas y cientos de agentes de policía armada y fuerzas especiales para demoler parcialmente el edificio de la Iglesia de Yayang. Según reportes locales, los residentes cercanos fueron expulsados y se prohibió estrictamente a los trabajadores de la zona tomar fotografías o videos del derribo.
Situación en Mayo 2026
A finales de mayo de 2026, la situación de los líderes religiosos detenidos es crítica:
Sin defensa: Los juicios a los cuales son sometidos los creyentes en Jesucristo se hacen a puerta cerrada. El gobierno les prohibió tener sus propios abogados y les impuso defensores del Estado. Sus familias además sufren porque llevan meses sin verlos.
Aislamiento total: Los familiares denuncian que no han tenido contacto físico con los detenidos desde enero, aumentando el temor por su integridad física y mental.
Robo de limosnas: Además el régimen ahora acusa a las iglesias de «fraude financiero», asegurando que los diezmos y ofrendas son dinero ilegal. Es una estrategia para quitarles todos sus bienes.
«El gobierno busca borrar por completo a las iglesias cristianas, a menos que se dejen adoctrinar por el partido».
— Bob Fu, director de ChinaAid.
Lo que comenzó como una regulación administrativa se ha transformado en una despiadada persecución judicial sistemática que busca silenciar las voces que se niegan a subordinar sus creencias al dogma del Partido Comunista.
Bibliografía:
BBC News: Reportajes con testimonios directos de líderes en China que confirman la rapidez de los arrestos.
ChinaAid: Organización que defiende los derechos humanos y obtuvo los videos exclusivos de las demoliciones.