El fiscal general de Florida, James Uthmeier, explicó que investigaron la situación en el aeropuerto de Orlando y luego procedieron a cerrar esos ambientes. Algo similar hizo el gobernador de Texas, Greg Abbott, quien ordenó revisar las subvenciones estatales en los aeropuertos Dallas-Fort Worth (DFW) y George Bush Intercontinental (IAH), en Houston, por la instalación de estaciones de lavado de pies para el ritual musulmán wudu.
Quedarían sin subvenciones estatales
Abbott advirtió que las subvenciones para los aeropuertos DFW e IAH podrían ser revocadas y que, además, se les negaría el futuro apoyo del Gobierno si se determina que existe “discriminación religiosa” en sus instalaciones.
El gobernador explicó que, al parecer, esas instalaciones están diseñadas para brindar un trato especial a un sector de la población “por motivos religiosos”, y aseguró que “eso es ilegal”.
DFW había planeado instalar nuevas estaciones para las abluciones islámicas, pero después canceló el proyecto. IAH ya cuenta con una instalación de ablución y una sala de oración musulmana.
Esto no es nuevo
Un análisis del Pew Research Center, publicado en 2015, detectó que 18 de los 30 grandes aeropuertos de EE.UU. tenían capillas o centros de oración de distintas religiones. Entre ellos, siete contaban con servicios o espacios destinados a la oración musulmana.
El Aeropuerto Internacional de Chicago O’Hare (ORD), en Illinois, es un claro ejemplo de lo que está ocurriendo, pues su página oficial indica que su capilla ofrece “Juma’ ablution (wudu) facilities”, es decir, instalaciones para la ablución musulmana.