Hoy en día es muy común escuchar en la calle o con amigos la frase “los días pasan volando”. Para entender por qué tantas personas sienten esto, podemos ver cómo se conectan los descubrimientos de la ciencia con las historias de la Biblia.
LO QUE DICE LA CIENCIA: TERREMOTOS Y EL TIEMPO
Richard Gross, quien ha trabajado en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, explicó a Science News que una forma de entenderlo es imaginar a una patinadora sobre hielo: cuando ella gira y cierra sus brazos hacia su cuerpo, empieza a girar más rápido. Con la Tierra pasa lo mismo. Si un terremoto muy profundo empuja las placas del suelo hacia el centro del planeta, la masa de la Tierra se vuelve más compacta y el planeta acelera ligeramente su velocidad de giro, haciendo el día más corto.
Los científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA han medido estos cambios en los sismos más grandes de la historia reciente:
- Terremoto de Sumatra, Asia (2004): Fue de magnitud 9.1. Según los reportes oficiales de la NASA, este sismo movió el eje de la Tierra unos 17 centímetros y acortó el día en 6.8 microsegundos (millonésimas de segundo).

- Terremoto de Japón (2011): Fue de magnitud 8.9. Los cálculos del geofísico Richard Gross para el JPL de la NASA demostraron que movió el eje 17 centímetros y acortó el día casi 1.8 microsegundos.

- Terremoto de Chile (2010): Fue de magnitud 8.8. Los análisis publicados por la NASA confirmaron que movió el eje 8 centímetros y acortó el día en 1.26 microsegundos.

A estos sismos se suman factores atmosféricos y climáticos que varían constantemente la velocidad del planeta. En fechas recientes, como el 29 de junio de 2022, los relojes atómicos registraron un día 1.59 milisegundos más corto de lo habitual. Estas variaciones se miden a nivel técnico y tecnológico, permaneciendo imperceptibles para el ser humano en la vida cotidiana, donde el día mantiene su estructura estándar de 24 horas.
LO QUE DICE LA BIBLIA: “LOS DÍAS SERÁN ACORTADOS”
“Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.”— Mateo 24:22
Cuando este texto se analiza en las grandes enciclopedias teológicas —como el Comentario Bíblico de Matthew Henry o el Comentario del Contexto Cultural de la Biblia de Craig Keener—, los expertos explican que la clave está en el idioma griego original en el que se escribió el Evangelio de Mateo.
¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE?
Imagina que un árbitro de fútbol decide terminar un partido violento en el minuto 70 en lugar de llegar al 90 para evitar que los jugadores se sigan lastimando. El árbitro no hizo que los minutos pasaran más rápido, sino que eliminó los últimos 20 minutos de juego.
Lo que esto significa es que las crisis del final de los tiempos serán tan terribles que, si Dios las dejara continuar, la humanidad entera se extinguiría. Por eso, por amor a nosotros, Dios decidirá ponerle un freno de golpe al sufrimiento y terminará el conflicto mucho antes de lo planeado para salvarnos.
MENOS HORAS DE LUZ (LA POSTURA ASTRONÓMICA)
Otros estudiosos conectan este pasaje con el libro de Apocalipsis, capítulo 8, versículo 12, donde se describe que el sol y la luna perderán una tercera parte de su luz. Esto se interpreta como un gran desastre ecológico o cósmico (como ceniza volcánica masiva tapando el cielo). El reloj sigue durando lo mismo, pero para el ojo humano el día parecerá mucho más corto porque la oscuridad llegará mucho antes.