Sin embargo, algunas personas lograron salvarse, entre ellas, una pareja de Carolina del Norte, quienes están asombrados de haber sobrevivido y creen que Dios les permitió escapar.
La historia de Howard Ray y su esposa, Lisa, en este evento desastroso, es realmente un milagro de Dios. Cuentan que la inundación arrasó el lugar donde vivían, en Pensacola, e inundó el remolque en el que se encontraban. Lograron salir de él y, como obra de Dios, justo había un sofá cerca que utilizaron como dispositivo flotante y salvavidas.
“El tráiler empezó a llenarse y fue como si [Dios] hubiera abierto una pieza y yo simplemente tuve que sentarme en ese sofá y salimos flotando”, dijo Howard.
“Solo quiero que la gente entienda que no se puede rendir, que hay que seguir adelante pase lo que pase”, añadió el sobreviviente a Queen City News. “No lo entiendo. No deberíamos estar vivos, no hay manera; todo depende de Dios”.
Mientras la pareja era arrastrada por el agua del río Cane, se aferraban al sofá. El momento era muy arriesgado, ya que el nivel del agua estaba entre 25 y 30 pies por encima del promedio, pero se aferraron a su bote de último recurso.
“Cuando ella todavía estaba en el sofá, recuerdo que la abracé”, relató Howard. “Y recuerdo que ella dijo: ‘Nos vamos a ahogar’. Y yo le respondí: ‘No, si nos vamos a ahogar, nos ahogaremos juntos’”.
Howard también cuenta que recorrieron un tramo largo, unos 400 metros flotando, antes de decirle a su esposa que saltara del sofá. Lisa, siguiendo las instrucciones de su esposo, se agarró de una cerca de alambre de púas y la usó para sostenerse. A pesar de los cortes en la mano por las púas de la cerca, la utilizaron como salvavidas y finalmente lograron refugiarse en un garaje, donde permanecieron durante varias horas hasta que el agua descendió.
Howard, teniente del Departamento de Bomberos Voluntarios de Pensacola, finalmente pudo regresar a esta localidad para ayudar en las labores de rescate.
“Caminé de regreso a Pensacola para ir a ayudar a mis hijos porque no los abandonaré, por mucho que me duela”, recordó.
Dos días después de la tormenta, se reencontraron con su perro, Saddi, que los estaba esperando junto al Jeep, donde solía estar su casa.
Debido a los cortes en su mano izquierda, Lisa tuvo que ser hospitalizada posteriormente. La pareja continúa recuperándose de otras heridas producto del desastre.
Como consecuencia de las inundaciones, Lisa y Howard perdieron su residencia y sus automóviles. A pesar de esta situación, están trabajando duro para recuperarse. Sin embargo, pese a lo que han soportado, no han perdido la fe en el Dios que los rescató y les ayudó en su momento de angustia y necesidad.
Dios es bueno y lo ha demostrado con esta pareja, ya que la Iglesia Bautista Pleasant Valley está utilizando donaciones de un fondo de ayuda por desastre para cubrir su estadía en un Airbnb durante el próximo año.
Aunque Lisa sabe que siguen vivos porque “Dios tiene un propósito”, admite que aún no sabe cuál es. Su esposo cree que Dios los salvó para que su testimonio “muestre a la gente que hay un Dios”.
El capellán Mitch Collier, quien ha colaborado en tareas de socorro en la mayoría de las grandes tormentas estadounidenses desde 2027, criticó la respuesta federal al huracán y calificó la destrucción ocasionada por Helena como la peor que ha visto en su vida.
«Ha sido duro», dijo Collier. «Por suerte, tengo la fuerza del Señor en mí, porque algunas personas no podrían soportar las cosas que hemos visto, algunas de las cosas por las que pasamos, parte de la devastación que vimos mientras tratábamos de ayudar a la gente».
«Dios es bueno. Dios nos envió hasta aquí. Encontré a algunas personas a las que Dios me dirigió. Un hombre me dijo que le había salvado la vida. Le respondí: ‘Dios te salvó la vida'».
Reflexión
Estados Unidos es un país donde abundan los fenómenos ambientales, como los huracanes. A pesar de ser una nación próspera y segura, quienes viven allí y aquellos que planean migrar deben recordar que su vida puede estar en riesgo en cualquier momento.
¿En qué condición espiritual se encontrarán?
Por eso es tan importante estar a cuentas con Dios y aferrarse a Él mediante sus promesas bíblicas. En realidad, en ningún lugar vamos a estar realmente seguros. El coronavirus nos enseñó mucho sobre esto.
Por otro lado, muchos creen que Dios no salva a las personas en medio de fenómenos y accidentes, como en el caso de esta pareja estadounidense. Pero lo que no saben es que el Señor salva a algunas personas porque tiene propósitos específicos, como testificar y despertar la conciencia de las almas necesitadas.
Espero que esta noticia haya edificado tu vida. ¡Dios te bendiga abundantemente, Comunidad de Impacto Evangelístico!