Amados, estamos en el final del tiempo señalado a la iglesia por el Señor para el cumplimiento de su tarea; hay que acelerarlo antes que el día decline del todo.
ANTES QUE EL DÍA DECLINE
- La misión suprema: La misión de la iglesia son las misiones. Su tarea suprema es la evangelización. No se nos ha ordenado traer el mundo a Cristo, sino más bien traer a Cristo al mundo.
- Responsabilidad individual: Jesús dijo: «Me seréis testigos» (Hch. 1:8). Esa es la responsabilidad de cada creyente. Quien no pueda ir personalmente tiene que enviar a otro en su lugar.
- Sentido de urgencia: Este espíritu de urgencia es el que nos anima a ir por todo el vasto mundo llevando el mensaje de salvación. Aprovechemos el breve tiempo que nos resta para realizar la más grandiosa labor de la historia en el más corto tiempo posible.
EL MINISTERIO CRISTIANO
¿Cuál es la mejor profesión? El ministerio cristiano es la ocupación más noble y digna debajo del sol. El verdadero hombre de Dios es la persona más necesaria en la comunidad:
- Conecta al creyente con Dios.
- Señala el camino y el puente de la fe hacia Cristo.
- Se especializa en el alma y el espíritu.
- Siembra y cultiva la simiente de la Palabra de Dios que sustenta la vida espiritual y eterna.
La humanidad ha podido, y puede, subsistir sin la desintegración del átomo o computadoras, pero de no haber habido un hombre de Dios, la humanidad hubiera ya fenecido.
Servir a Dios, amarlo, obedecerlo y servirlo es la más grande y poderosa vocación. El gran predicador Spurgeon dijo un día a sus estudiantes: «Si Dios los llama a predicar el Evangelio, no se rebajen a ser reyes de Inglaterra».